Oct
21

CUANDO INFORMAR AL NIÑO ADOPTADO

El marco de una familia adoptiva es mucho mejor para los niños que no cuentan con una familia biológica, que el marco de una institución. No obstante, existen algunas dificultades que superar, tanto por parte de los padres, como de los hijos adoptivos. La principal de ellas quizá sea la forma de conocer y asumir su identidad por parte del hijo. En este sentido las primeras dificultades de los padres son cuándo y cómo decírselo.
Los niños adoptados deben de enterarse de su adopción de boca de sus padres adoptivos. Esto ayuda a que el mensaje de la adopción sea positivo y permite que el niño confíe en sus padres. Si el niño se entera de la adopción, intencional o accidentalmente, de boca de terceras personas, puede sentir ira y desconfianza hacia sus padres y puede ver la adopción como mala o vergonzosa, ya que se mantuvo en secreto.
Hay dos puntos de vista sobre cuándo se le debe de informar a un niño que es adoptado. Muchos expertos creen que se le debe de informar al niño en la más temprana edad posible. Según ellos, este enfoque le da al niño la oportunidad de poder aceptar la idea e integrar el concepto de haber sido “adoptado”. Otros expertos creen que el hacerle esta revelación al niño a una edad muy temprana puede confundirlo, ya que éste no puede entender la información. Ellos recomiendan que se espere hasta que el niño sea mayor.
En lo particular, creo que ambos puntos de vista tienen argumentos válidos a favor y en contra, y probablemente en el punto medio esté la mejor solución. Si se le dice demasiado pronto, el niño difícilmente va a comprender la situación en forma clara. Si se tarda en decírselo, el shock y la reacción puede ser bastante fuerte, pues supone romper de repente todo esquema basado en algo tan importante como su identidad, y que ha ido adquiriendo solidez con el paso de los años. Además, probablemente se entere antes por terceras personas, con el consiguiente sentimiento de desconfianza hacia sus padres. No obstante, me inclino más por la información temprana siempre que el niño pueda entenderla y asimilarla.
Una buena edad puede ser entre seis y siete años, una vez que comprenda de forma básica el proceso de cómo los niños vienen al mundo. Se puede aprovechar esa explicación para comentarle que no todos los padres tienen a sus hijos de esa manera, sino que algunos los tienen por adopción, explicándole con palabras sencillas en qué consiste, y que a ellos se les quiere igual que a los demás. En principio, eso puede ser suficiente; poco a poco, según vaya madurando le surgirán nuevas inquietudes que los padres adoptivos deberán estar abiertos a satisfacer. No obstante, es aconsejable consultar con un especialista, pues se trata de un tema delicado que debe hacerse bien.
Por otra parte siempre cabe la posibilidad de encontrarse con la burla de algún compañero, que difícilmente le evitará sentirse mal, o al menos diferente, dañando su autoestima, y probablemente no va a estar preparado para defenderse. Por ello es mejor recomendarle que no lo comente, pero explicandole claramente por que, no porque sea secreto y malo, al contrario, pero que hay algunos que no saben entender la situación, que no es culpa suya, pero mejor evitar conflictos. Al mismo tiempo, enseñarle argumentos para defender su situación en caso necesario más adelante.

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