Feb
22

EL ROL DE LA MUJER

Quisiera dedicar este breve espacio a una persona de Cojutepeque, Elsy Rubidia, a quien no conozco personalmente, pero que, a entender por el mensaje que me ha enviado, se constituye en un verdadero ejemplo de mujer, de los cuales, yo estoy segura, hay muchos más.

Ella analiza acertadamente la desubicación bastante generalizada que tiene la mujer respecto de su nuevo rol social. Hasta no hace mucho, las mujeres eran, en casi todo sentido, personas de segunda clase, sometidas al hombre. Actualmente, la legislación no contempla diferencias de género, pero culturalmente el camino que queda por recorrer es grande, y es que el cambio social no consiste únicamente en un cambio de leyes en beneficio de los sectores desfavorecidos, sino también una educación simultánea a éstos para asumir con responsabilidad el nuevo rol.

Ahora la mujer se siente con más libertad, pero no está preparada para hacer uso adecuado de ella, con lo que, en vez utilizarla productivamente en beneficio de su propia dignidad y del progreso social, muchas veces sólo sirve para poder libremente desatender  responsabilidades que antes le correspondían por sometimiento. Hay responsabilidades de este tipo, como la crianza de los hijos, para las que se deben buscar mecanismos basados en la igualdad, pero nunca se pueden desatender.

También se tiende a dar a esa libertad una orientación relacionada con el uso del propio cuerpo y el sexo, sin comprender que si antes era el hombre quien adjudicaba a la mujer el papel de objeto, ahora es ella misma, con su libertad, quien decide ser objeto. Tal vez porque nadie la ha enseñado a ser algo más importante que objeto sexual; al contrario, hasta la enorme presión comercial fomenta ese papel de la mujer. Es el mismo sometimiento al machismo, pero de otra forma.

Las consecuencias de todo ello son nefastas, y ya se empiezan a notar: pérdida de valores, descomposición social, etc. El machismo no se va a solucionar con leyes, ni tampoco se puede esperar que sea el hombre quien tome la iniciativa para superarlo. Es la propia mujer, con su actitud, quien debe promover el cambio social en ese sentido, pero se necesita educación.

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