Ago
20

EL SACRIFICIO DE LA FELICIDAD

Este blog es en referencia al comentario número 3 recibido sobre anterior blog, titulado VENADO DE DOS CABEZAS, por lo que sugiero la lectura previa del mismo.
Yo no voy a discutir que no merezca la pena continuar una relación cuando está ya agotada. Pero no era ese el sentido del anterior blog. La intención del mismo era tratar de hacer entender que muchas veces la relación, y la familia completa, no se muere por si sola, sino porque nosotros mismos la matamos, y con ello, indirectamente, nos matamos a nosotros mismos. Hacía la comparación con una empresa a la que hay que dedicar un poquito de atención para que funcione y proporcione beneficios, pero por si no se entendió, trataré mejor de compararla con un carro que uno compra. Si el carro no sale bueno, tiene sentido ver de cambiarlo por otro; pero si se termina arruinando porque lo maltratamos, hacemos uso inadecuado de él y no le damos mantenimiento, no es culpa del carro, obviamente. Y si cambiamos de carro, pero no entendimos por qué se arruinó el primero, probablemente volverá a pasar lo mismo con el segundo, y con el tercero… Podemos pasar la vida entera cambiando de carro, porque “todos salen malos”, y dudo mucho que ello nos haga sentirnos satisfechos.
Pero la razón fundamental por la que no quiero responder a dicho comentario con otro comentario, sino con otro blog, es porque quiero provocar una reflexión sobre dos aspectos que se mencionan en dicho comentario, y que son bastante comunes. El primero es que, a diferencia de un carro, las personas no tienen un certificado de garantía, por lo que para formar una familia es recomendable elegir la pareja cuidadosamente, y con criterios maduros; y no solo en base a las “prestaciones” que pueda dar (bueno, las prestaciones son en los carros; en las personas… interprétenlo como quieran).
Aún así uno se puede equivocar, o incluso el amor se puede acabar, y claro que es entendible la separación; la separación de la pareja que se eligió, se entiende. Pero si hay hijos, éstos no pueden dejar de serlo, y nuestra responsabilidad como padres no desaparece con la separación. Los hijos no pueden sacrificarse. Si entendemos bien esto, es perfectamente factible que ambas cabezas ejerzan bien como padres, aun cuando estén separadas. De hecho, hay ex parejas que ejercen mejor como padres y madres estando separados que cuando estaban juntos. Estando separadas son capaces de mirar en la misma dirección, la que marcan los hijos, no habiendo sido capaces de hacerlo estando juntos, y es entonces cuando comprenden cuál fue el error. Lamentablemente, no sucede con la mayoría.
El otro aspecto llamativo del comentario es que por dos veces da a entender que hacer felices a otros (aun cuando sea la propia familia) es un sacrificio, y es incompatible con nuestra propia felicidad. En el propio blog daba a entender que me parece una forma muy equivocada de interpretar la vida, pero hay personas que insisten en que es así. Bueno, yo siempre digo que doy mi opinión o mi consejo para que cada quien saque el provecho que mejor le parezca. Quien cree que la felicidad es individual es que no la ha probado compartida. Si se trata de hacer feliz a otros, esa felicidad de alguna forma suele proyectarse en uno mismo. Quizás no siempre se es bien pagado por la pareja, pero ya no es culpa de uno. Con los hijos funciona casi siempre.

3 thoughts on “EL SACRIFICIO DE LA FELICIDAD

  1. creo que cuando se tienen hijos con una pareja con la cual no supimos manejar bien las cosas, es muy dificil cortar de raiz, sentimientos que todavia estan ahi, aunque haya mucho dolor, es mejor llevar una buena relacion, que estar con dimes y diretes siempre por el bienestar emocional de los hijos.
    es muy dificil cuando ha habido una historia por medio pero con la ayuda de Dios que es quien nos da la fortaleza necesaria y la luz que nos guia por un buen camino podemos deshacernos de sentimientos negativos y ver con claridad las cosas del porque no salieron como uno queria.

  2. Tengo 8 anos d casado y dos meses de separado, pero tenemos una hija d 7 anos! Mi pregunta es.. Es normal salir y dialogar con mi ex y solo tratrar tema d nuestra hija o cualquier otra cosa? Ella ya no quiere topar nuestro tema, dic sentirse bien sola sin dar explicaciones a nadie, se siente liberada y duena de su vida, llego a decir que no me extrana para nada??

  3. Por alguna razón su ex no está satisfecha con la experiencia del matrimonio y no quiere saber nada que le recuerde a él. Parece, en principio que eso no tiene vuelta atrás; quizá debería haberse detectado y tratado mucho antes la causa. El caso es que siendo eso así, sí es normal y sano seguir actuando ambos como padres responsables dirigiendo conjunta y racionalmente la educación e intereses de su hija. Se ha producido el fracaso como pareja, pero ello no quiere decir que se deba producir el fracaso como padres.

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