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EL SUICIDIO

Quisiera insistir en la formación de conciencia sobre una problemática que va  más lejos de lo evidente, y que, como otros muchos temas, no se sabe prevenir, ni siquiera detectar anticipadamente. Es importante mencionar tres puntos al respecto:

1- FACTORES DE RIESGO. Son los que inducen a una persona a una decisión de suicidio. Pueden ser  sociales, familiares o individuales. Factores sociales que pueden inducir al suicidio son la descomposición social, la falta de perspectivas, la marginación por cualquier razón, o la presión excesiva hacia determinadas pautas de comportamiento. Entre los factores familiares se encuentran el maltrato, la falta de atención física o afectiva, la exigencia excesiva, o la imposición de modelos educativos rígidos y marcados por la falta de diálogo. Entre los individuales, que tienen estrecha relación con lo social, están la incapacidad para responder a requerimientos sociales o familiares, la tendencia irracional a imitar modelos estereotipados, el idealismo que choca con una realidad social muy diferente, o la baja autoestima. Puede haber algún factor individual sin vínculos con lo social, como una tendencia depresiva endógena, que sirve de catalizador de los otros factores.

2- GRUPOS DE RIESGO. Son los grupos de personas más susceptibles de tener conductas suicidas. Suelen ser grupos minoritarios, con excepción de uno: Los adolescentes, pre-adolescentes, y post-adolescentes. ¿Por qué? Porque en ellos se conjugan gran parte de los factores de riesgo. En algunos, incluso se dan casi todos los señalados anteriormente.

3- INDICIOS. Puede haber diversos indicios, pero uno muy común es el comunicar previamente a personas cercanas su deseo o intención de morirse, o comentarlo repetidamente, lo cual se suele considerar intrascendente y no se le presta atención. Es una señal de alerta y debe prestársele atención y buscar ayuda.

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