Feb
4

LA INTELIGENCIA DE NUESTROS HIJOS

La inteligencia es un don natural con el que todo el mundo nace en mayor o menor grado, y a todos los padres nos encantaría que todos nuestros hijos se vieran favorecidos con una buena dosis de ella, y frecuentemente entendemos que el simple hecho de tener esa capacidad es garantía para que tengan un futuro exitoso, lo cual es un enorme error. Es conveniente conocer objetivamente la inteligencia de nuestros hijos, para ser conscientes de la realidad y no generar expectativas que difícilmente serán posibles; así como para orientar adecuadamente la capacidad de nuestros hijos, ya que en unas áreas se puede ser más inteligente que en otras. Existen pruebas para evaluar todos estos aspectos.

La inteligencia debe ejercitarse para que pueda rendir al máximo de su capacidad, de la misma forma que el cuerpo requiere ejercicio, o que un carro requiere mantenimiento. Una inteligencia discreta, pero ejercitada y estimulada, puede dar un alto rendimiento; mientras que una inteligencia brillante puede verse opaca por falta de estímulo u otras razones. Existen programas para estimular y sacar el máximo rendimiento de la inteligencia. Normalmente los niños tienen cierto espíritu investigador que les permite ir descubriendo el mundo y estimular la inteligencia, y que a menudo los padres les apagamos, “para que no se lastimen”, o para que no arruinen esto”, o, simplemente, para hacerles las cosas más fáciles. NO hagamos por nuestros hijos aquello que ellos pueden hacer por sí solos. Les estamos perjudicando. Tampoco debemos darles refugio cuando dan síntoma de no atreverse a afrontar nuevos retos propios de las diferentes etapas de la vida que van atravesando. Al contrario, de forma suave, pero firme, debemos empujarles a afrontarlas.

Pueden existir también múltiples obstáculos tanto orgánicos como ambientales, para que una inteligencia normal o brillante dé de si todo o gran parte de lo que debería. Un obstáculo orgánico bastante común es el déficit de atención, problema que afecta a numerosos niños y que les impide concentrarse y fijar su atención, con lo que el aprendizaje requiere un gran esfuerzo y se convierte casi en una tortura. Por ello, aunque se les observan detalles de brillantez, rinden muy por debajo de lo que deberían.

Los obstáculos ambientales más frecuentes que limitan el desarrollo de la inteligencia, son los relacionados con las situaciones familiares problemáticas. Los conflictos familiares tienden a entristecer y nublar la mente de los hijos y les limita su interés por desarrollar su capacidad. No obstante, puede suceder a veces que una vez que los niños han asumido el conflicto familiar y se acostumbran a él, buscan con interés nuevos retos y desarrollan su capacidad, aunque el estímulo no es tanto la superación en si misma, sino la búsqueda de independencia con la que escapar de la situación familiar. Sin embargo, no solo las situaciones familiares conflictivas pueden suponer un obstáculo. Las situaciones hogareñas demasiado confortables pueden serlo también. En estos casos, algunos niños se sienten demasiado cómodos y pierden interés en nuevos retos que les permitan desarrollarse si no existe el adecuado estímulo de parte de los padres. ¡Ojo con eso! Un hogar demasiado tranquilo puede generar niños “demasiado tranquilos”, sin la inquietud necesaria para desarrollarse, si no son estimulados adecuadamente.

Inteligencia es muy diferente a salud mental. Una salud mental inadecuada puede hacer que una inteligencia brillante, incluso ejercitada, se quede escondida y no se proyecte, o bien, que se oriente en sentidos indebidos. Por el contrario, una buena salud mental puede hacer muy apreciada a una persona con inteligencia limitada, y muy fiable respecto a lo que se puede esperar de ella.

2 thoughts on “LA INTELIGENCIA DE NUESTROS HIJOS

  1. Tengo una hija, tiene 17 años y ha suspendido toda su vida, ahora me han dicho que tiene 133 de C.E,, que explicacion tiene esto??

  2. Jelen, lo primero seria corroborar con una segunda opinion este resultado. Luego hacer una historia completa de la joven y ver si sus reprobados son por problemas más conductuales que academicos. Un coeficiente intelectual alto no significa exito en los estudios ya que el proceso de aprendizaje tiene muchas variables. Pero es bastante común que inteligencias brillantes fracasen académicamente. Se aburren mucho en clase porque su mente va muy por delante, y no ponen atención ni interés. En algunos países hay centros donde dan atención especial a este tipo de niños, ya que sus necesidades son diferentes a los demás. Dudo que en El Salvador exista esa posibilidad. Pero, insisto, primero hay que averiguar la causa del problema y descartar otras posibilidades.

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