Sep
16

PROYECTO FAMILIAR

Habitualmente, cuando hablamos de proyecto nuestra mente tiende a imaginarse áreas donde es común usar esta palabra, como un proyecto de construcción o un proyecto de gobierno, por ejemplo. No es tan común, sin embargo, aplicarla al concepto de familia, y mucho menos manejar la familia efectivamente como un proyecto. Frecuentemente la deficiencia empieza desde el mismo momento que se produce un embarazo no deseado; desde que es algo inesperado es algo completamente opuesto a algo proyectado.

Proyectar algo significa hacer una proyección a futuro de una situación determinada, es decir, visualizar cómo queremos que sea esa situación en un futuro. Por tanto, no es nada raro, y tiene mucho sentido hablar de “proyecto de familia”. De hecho, la mayoría de los padres visualizan el futuro de sus hijos; visualización que después pocas veces se transforma en realidad, la cual casi siempre se queda por debajo de las ilusiones que los padres tenían. ¿Qué es lo que falla? Pues que no basta, ni mucho menos, con tener un proyecto de familia que sea simplemente eso, un sueño, una visualización de futuro, como pensando que las cosas van a suceder por si solas por el hecho de desearlas. Falla lo importante del proyecto, la planificación y la ejecución.

La planificación es definir cómo vamos a conseguir lo que queremos, y ahí lo primero que falla es la falta de perspectiva y realismo a la hora de establecer qué es lo que deseamos. Casi todos se imaginan a sus hijos exitosos, profesionales o empresarios, y hasta ricos y famosos. ¿Se imaginan que en elfuturo casi todas las personas sean así? Obviamente no es posible. En segundo lugar, ¿Con que medios y recursos contamos para que el proyecto sea posible? Debemos tomar en cuenta eso, pero considerando no solo recursos propios, sino recursos institucionales a nuestro alcance, de los que no podemos favorecer. Muchas veces existe ayuda pero no la encontramos porque no la buscamos. En tercer lugar, pensar en los potenciales peligros externos que pueden hacer fracasar nuestra ilusión, y cómo contrarestarlos.

Por último, la ejecución. El seguir simplemente lo planificado no es suficiente. En un mundo cambiante, pueden surgir múltiples circunstancias externas e internas que perjudican nuestro proyecto, y hay que ser capaces de reconducirlo. Por otro lado debemos hacer partícipes a los hijos del proyecto familiar; a fin de cuentas, ellos no son unos obreros que ejecutan nuestros dictados; son los protagonistas del proyecto, es su futuro, y ellos deben sentirse ilusionados con el mismo. Es importante también proporcionar la estructura y el ambiente familiar adecuado. Si los hijos no encuentran estímulo serán ellos mismos los que se atasquen por más que nosotros los empujemos.

Lastimosamente muchos padres sufren el dolor de ver a su hijos encaminados en una vida inestable y sin futuro, e involucrándose a veces incluso en actividades insanas, peligrosas o delictivas; y ven el éxito y el fracaso como una simple cuestión de buena o mala suerte, con lo que tampoco pueden enseñarles la importancia del proyecto familiar, y el patrón podrá volver a repetirse en la siguiente generación. No es simple cuestión de suerte, sino de proyecto. Si están empezando o piensan ser padres, piensen mucho en ello.

5 thoughts on “PROYECTO FAMILIAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *